viernes, 7 de agosto de 2020

EDITORIAL “Dejar de ver la crísis como si fuera solo sanitaria”

 

PGD. Eunice Castillo Solís
Gobernación 2018 – 2019.
Presidente   
Comité ExGobernadores.
Distrito D-4.


    Hoy, la Civilización Humana está en un punto crítico. No por culpa de una pandemia SARCOV-2 sino por las acciones (y omisiones) aplicadas por los gobiernos. Esta pandemia no se diferencia de otras. Es inédita, no por sus estragos, sino porque la vivimos como nunca antes, día a día y por todos los medios tecnológicos hoy existentes y al alcance de miles de millones de personas. El Planeta entero está inundado de información sobre el COVID-19. Y el motor de esta inundación inédita es el miedo al contagio, el miedo a la muerte.

    La historia de la Civilización Humana nos enseña que los seres humanos somos capaces de surgir de las cenizas, de re-inventarnos, como es costumbre decir ahora. Contemos, a partir del descubrimiento del fuego, la agricultura, la escritura, el comercio, los diferentes imperios egipcios, greco-romano en la cultura occidental, hasta las guerras mundiales, las pestes y pandemias.
    El SER HUMANO ha sobrevivido y continuado, porque es el impulso de nuestra NATURALEZA: vivir.
Al comprender que el agobiante problema de la Humanidad no es el COVID-19 sino nosotros los humanos sirviéndole de huésped por todas las razones extensamente desarrolladas por los científicos, cambiará nuestro enfoque y las acciones, simples para enfrentarlo.

    Así visto, el problema no es de tal magnitud, como nos han hecho creer. Desde luego, si todas las noticias hablan de lo mismo: del número de contagios y las curvas que suben o se achatan a martillazos sin otra alternativa de respuesta, asumimos que esa es la única verdad.

    Quisiera introducir una digresión sólo para demostrar cómo con actos simples, los seres humanos podemos cambiar el rumbo de nuestro destino, por más fuerte y tradicional que fuere. Durante siglos, las espectaculares obras de arte creadas por Roma y Grecia eclipsaron a los sabios occidentales al punto de cegarlos ante otras opciones. Se necesitó de tiempo, paciencia y coraje para convencernos que podíamos crear nuestro propio pensamiento. La matemática, hoy de una utilidad innegable debió luchar contra la “dictadura” de las leyes tradicionales.
    

 

     Al sustituir la notación simbólica (Viete, 1591) por la notación numérica surgió el concepto de variable; y de ahí el salto al concepto de función. Con estas innovaciones, hoy aparentemente simples, la matemática logró evolucionar al extremo de la abstracción que hoy conocemos.

    Por salud mental, debemos rechazar la incertidumbre, la impotencia y darle el sentido exacto a los días de confinamiento, cuando pareciera no existir otra cosa que comer y ver TV.

    Debemos, por tanto, mirar hacia adentro de nosotros mismos y explorar el potencial creativo que nos permita, con toda paciencia y tranquilidad, comprender y asimilar la situación extrema actual y extraerlo del fondo de nuestra             mente para presentarlo ante nuestros ojos. Veremos, con asombro, cuánta capacidad tenemos, como seres humanos para “re-inventarnos”. Empezaremos entonces, a buscar soluciones propias para depender menos, mental y económicamente, de las ayudas estatales y más de nuestras habilidades, destrezas, aptitudes y actitudes. Todas ellas, necesarias para dar el salto cualitativo y cuántico que estábamos esperando.

 En conclusión:

1 Aceptar que hay una situación critica

2 Que por naturaleza como decía el científico Carlos Darwin el ser humano por instinto lucha por la vida.  

3. Que en algún momento todo pasa.

 4.Que seguirán viviendo, que saquen de su interior sus habilidades y destrezas   

5. Que al final muchos perecerán. (Esperando por Fe que no seamos nosotros)


C.L. Eunice Castillo Solís
PGD 2018-2019

 


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