PDG Vera Cecilia Alfaro Sáenz
Gobernadora 2010-2011
El miedo se define como una alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro o un eventual perjuicio, ya sea producto de la imaginación o propio de la realidad. Para conocer el origen del miedo, y por qué se hace presente en nuestra vida, se debe tener claridad que el miedo es una emoción la cual se ve transformada en el momento en el que racionalizamos, ahí se convierte en un sentimiento.
Puede decirse que el miedo resulta desagradable para quien lo padece, es un sentimiento común a todos los seres humanos. No obstante, algunos de nuestros miedos, tienen un valor de seguir garantizando nuestra seguridad y nuestra supervivencia básica.
Desde el pasado mes de enero los medios de comunicación hacen un recuento constante de infectados y fallecidos en cada lugar del mundo, producto de la pandemia por el virus COVID 19. La sola idea de enfrentar nuestra propia muerte producto de dicha enfermedad, hace que afloren todos nuestros miedos.
Las imágenes de calles desiertas y las informaciones que hablan de un brote que no está cerca de ser controlado produce un efecto secundario nada deseable: el miedo social.
Si para cualquier persona el ser constantemente bombardeada con información sobre una enfermedad de la que poco se sabe, y para la que todavía no hay un tratamiento específico, puede ser motivo de estrés y ansiedad. Los efectos de nuestro miedo pueden ser más devastadores que la propia pandemia en sí. El miedo está siendo capaz de generar que se produzca una crisis social y económica mundial.
Hay que estar alertas, pero sin miedo. Hay que empoderar a la gente con un mensaje más de responsabilidad que de miedo. Hay que sustituir el énfasis en el lenguaje del miedo, por uno que refuerce más los niveles de conciencia y de responsabilidad individual y social.
Quizás haya sido más importante y eficaz la responsabilidad individual de lavarse bien las manos, tomas de temperatura, guardar distanciamiento social y la calidad de los sistemas de salud, esta podría ser una alternativa en la que los leones de este país y del mundo entero podrían incursionar, en campañas de no al miedo, pero si a la prevención y la responsabilidad de cuidarme yo, para cuidar a los otros.
(*) Construído desde diferentes artículos vistos en Internet.
Hay que estar alertas, pero sin miedo. Hay que empoderar a la gente con un mensaje más de responsabilidad que de miedo. Hay que sustituir el énfasis en el lenguaje del miedo, por uno que refuerce más los niveles de conciencia y de responsabilidad individual y social.
Quizás haya sido más importante y eficaz la responsabilidad individual de lavarse bien las manos, tomas de temperatura, guardar distanciamiento social y la calidad de los sistemas de salud, esta podría ser una alternativa en la que los leones de este país y del mundo entero podrían incursionar, en campañas de no al miedo, pero si a la prevención y la responsabilidad de cuidarme yo, para cuidar a los otros.
(*) Construído desde diferentes artículos vistos en Internet.
No hay comentarios:
Publicar un comentario